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El Barrio.
Con motivo de la exposición iberoamericana de 1929, se había creado en Sevilla un barrio de sencillas casa unifamiliares, llamado “Ciudad Jardín”. Desde este barrio y separado por el arroyo “Tamarguillo” comenzaba un barrio tercermundista de unas 4.000 chozas y chabolas formando el barrio de “Amate” con una población de 70.000 personas.
Una vez que se urbanizó este espacio se construyeron las barriadas llamadas “Los Pajaritos” y de “La Candelaria” y más tarde la de “Madre de Dios”. El cambio fue debido a una entidad benéfica constructora llamada Real Patronato de Casas Baratas de Sevilla, creada en 1913 bajo los auspicios del rey Alfonso XIII, con el impulso del alcalde Conde de Halcón, y la gestión inmediata del Arzobispado. Los solares pasaron al INV y el Real Patronato se compromete a construir 3.125 viviendas de tipo socia.
La primera zona que se edificó fue la llamada “Nazaret” donde se encuentra la calle Jilguero, emplazamiento de nuestro Colegio. En esta zona se llego a construir Barquín Barón. El Real Patronato segregó 7.780 m2 para Grupo Escolar y construyó 2 pabellones y 3 pequeños edificios: laboratorio, almacén y secretaría. Se valoró todo en 5.137.150 de las antiguas pesetas. Era propósito y obligación de las grandes constructoras de entonces, dotar a sus viviendas de los esenciales servicios civiles y religiosos, Se construye pues la parroquia de Nazaret que se entrega al Patronato Diocesano en 1963.

Construcción del colegio.
El proyecto se realiza en 1959 y se construye en 1961, en un polígono formado por las espaldas de las viviendas de la calle Jilguero, Cigüeña y Golondrina. Se construyeron los 2 pabellones para niños y niñas, con 8 aulas cada uno y una pista polideportiva de 1.116 m2. El grupo escolar no pudo ser clasificado, al principio, con carácter definitivo, por carecer de algunas instalaciones.
El Centro se le confió al Patronato Diocesano de Educación y funcionaba con una junta delegada formada por el Director del Centro ,el Presidente del APA y el Párroco. El ideario inicial del centro fue “desarrollar su programa docente y acción formativa en orden a despertar y estimular el desarrollo de las personas acogidas a la enseñanza, con una actitud de profundo respeto a la personalidad de cada uno de sus educandos” (muy parecidos a los principios educativos de la SAFA).
 

Suponemos que el Centro empezó a funcionar en 1962 ya que las necesidades del barrio eran muchas, pues no había escuela alguna en un barrio tan alejado y poblado del centro de la ciudad.
El presidente del la Junta Delegada fue mucho tiempo D. Manuel Campillo Roldán. Todavía permanecen en el Centro maestros del antiguos Patronato como D. José M. Carballar, Dña. Mª Camen Prado y D. Leopoldo Soler.
 

Entrega del Centro a la SAFA.
Tras una carta del Arzobispo de Sevilla D. Carlos Amigo a D. Javier Benjumea en la que se pide la incorporación del Centro a la SAFA y tras reunida la Junta de Gobierno de la misma se acepta la donación el 12 de Abril de 1.984, siendo Rector el P. Méndez. El cambio de Titularidad se pidió a la Consejería y fue concedido por O. De20-9-1985. Los beneficios con la entrada de la SAFA fueron bastantes. El concierto pleno en 1986, añadiéndosele después una unidad de integración, y dos de preescolar aumentando los alumnos hasta 541 en 1990.
 

Una formación integrada.
Destacó desde sus inicios, quizás por su situación marginal, tanto por una Asociación de Padres activa, como por un profesorado dispuesto a compensa lo deformativo del ambiente. En los años 70 la APA colocó rejas en las ventanas, alzó la altura de las tapias y vigiló asiduamente el Centro ya que por las noches se refugiaban en los sus alrededores drogadictos y jóvenes de vida irregular. Además organizó por las noches un centro de formación familiar de las mujeres, con clases de corte y confección, cocina y mecanografía.
Con la Dirección de SAFA se comenzó una labor extraescolar de los maestros que da a nuestro centro características especiales, sobre todo por las tardes. Casi todos los profesores aprovechan sus horas no lectivas organizando pequeños grupos de las más diversas actividades denominados “talleres”, ayudados muchas veces por padres y antiguos alumnos.